¡Kumite! - KindleGarten

¡Kumite! Artes marciales en prosavisión con Arachne

En los años 70, en plena fiebre del Kung-Fu, Bruguera lanzó la colección ¡Kiai!, novelas de bolsillo dedicadas a las artes marciales, que se mezclaban con temáticas detectivescas, de intriga y de espionaje. Mientras en los países anglosajones triunfaban cómics como Master of Kung Fu o The Deadly Hands of Kung Fu, en España tirábamos más por nuestro producto favorito de entretenimiento patrio: el bolsilibro. El sello Doble Juego, de la Editorial Ceres (Ecsa), publicó en la misma época un montón de bolsilibros dedicados a deportes de todo tipo, desde fútbol, tenis o automovilismo hasta esgrima, pero entre los que no faltaban un buen número de títulos dedicados al boxeo y a las artes marciales.

Nada nuevo, si contamos que el pulp y los deportes de lucha fueron de la mano desde el principio. En la era dorada del pulp existían revistas temáticas de boxeo, como Fight Stories, en la que publicaba asiduamente Robert E. Howard. Años antes, Jack London ya había escrito relatos del género, recopilados en su libro Knock Out. Tres historias de boxeo.

Y hoy, con el neopulp hispano en fase de asentamiento y entrada en la madurez, un grupo de autores de la no-editorial Arachne mantienen viva la tradición de los tortazos en papel, en ¡Kumite!, una colección que recupera el tono y la intención de ¡Kiai!, pero con sangre y talento renovados.

Pero, ¿se pueden trasladar las artes marciales a la literatura?

A la vista de los resultados de ¡Kumite!, afirmaremos que sí. En el momento de escribir esto, la colección lleva publicados dieciocho números, un especial de Halloween y un Anual. Y parece que a sus protagonistas les quedan muchos mamporros que repartir.

La colección permite a sus autores organizar y dar continuidad a sus novelas de artes marciales, pues algunas de ellas habían aparecido en otros medios, algunos ya desaparecidos. En vez de caer en el olvido, ahora prosiguen de mano de la autoedición en formato digital, con total libertad creativa.

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Porque además ¡Kumite! es un universo compartido por los distintos personajes, que tarde o temprano terminan apareciendo en las páginas de sus compañeros de combate. Un crossover infinito en el que confluyen tramas, enemigos y secundarios.

Cuatro autores, un universo

Son cuatro los autores que, por el momento, firman los números de ¡Kumite! Cuatro practicantes de la literatura popular que ya coincidieran antes en proyectos como Dlorean, Pulpture o Ronin Literario, y que siguen haciéndolo en colecciones como Amenazas, de la editorial Isla de Nabumbu.

Jorge R. del Río, Luis Guillermo del Corral y Raúl Montesdeoca son los creadores, respectivamente, de Damon Drake, Aurora Onodera y El tigre de Plata. El último en incorporarse, Xavier Marturet , aporta su serie Arma Letal y a la pareja de detectives Luc Legrant y Brian Lee.

¡Kumite! Sangre, tiros y artes marciales

El propósito de las novelettes de ¡Kumite! es simple: divertir. Son narraciones breves, que se pueden leer en un par de horas, con tramas de acción y aventuras que transcurren a un ritmo muy alto. Como en el pulp, desde siempre, la extensión condiciona el estilo, todas comparten descripciones sucintas, con la adjetivación mínima imprescindible, y un estilo focalizado en la acción. Como si se pusiesen de acuerdo, los autores manejan la cinemática de la narración de un modo muy visual, con lo que los abundantes combates y tiroteos resultan sencillos de leer, casi «de ver».

Como recordamos siempre que hablamos de neopulp, la actual inexistencia de censura (unida aquí a la independencia editorial de los autores) permite que los niveles de violencia y erotismo sean tan altos como queramos. Killcounts de dos dígitos para disfrute del público y técnicas letales como el toque de la muerte de Damon Drake o la garra del tigre de Ricardo Santos, el Tigre de plata.

El universo compartido

El estadounidense Damon Drake y el español Tigre de plata conviven en la misma época (finales de los años 70 y principios de los 80) y en los mismos escenarios, dado el carácter errante de ambos luchadores, quienes vagan en busca del destino como ya hacía Kwai Chang Caine. Comparten tantos elementos que tenían que terminar compartiendo páginas: en las novelas Tigre de plata vs Serpiente pálida y su continuación Carrera suicida, de Raúl Montesdeoca, los dos luchadores comenzarán como enemigos, para terminar aliándose y enfrentados a un rival común.

Pues como dijimos, ¡Kumite! es una obra colectiva, y aunque cada personaje posee su propia serie, las cuatro se leen en conjunto. ¡Kumite! retrata un mundo de organizaciones secretas, sectas milenarias de artistas marciales, delincuentes internacionales y servicios de inteligencia en continuo conflicto, con intereses comunes o enfrentados. Ahí están el Rey Cobra, las Casas Celestiales, la Orden de los Asesinos, Océano Oscuro o la F.I.S.T, la colorida agencia internacional de la que esperamos con ansia su propio spin-off.

El Anual

Y ya que hablamos de spin-offs, podemos centrarnos en el Anual #1 de ¡Kumite!, pues las tres novelas que lo componen están dedicadas precisamente a eso, a personajes secundarios surgidos de las páginas de la colección, que pasan al primer plano para protagonizar sus propias historias, y presentarnos otros tantos secundarios nuevos y abrir nuevas tramas, en un torrente inagotable de ideas para este universo cinemático narrado en prosavisión.

I. El diablo contra el cazador de hombres

Jorge R. del Río trae al frente a El Diablo, el luchador mexicano aparecido en la serie de Damon Drake, en la novela El culto secreto. Un personaje que, sin que su autor fuese conciente durante su concepción, recuerda al luchador real El Gronda, y que aquí podemos equiparar en popularidad y cariño del público con el legendario El Santo.

El diablo contra el cazador de hombres homenajea a las películas de luchadores mexicanos, donde los atletas combatían contra amenazas mundanas, como el crimen organizado, o sobrenaturales, como vampiros, momias aztecas, alienígenas o creaciones de científicos locos. Todo un fenómeno cultural del que abundan muestras en Youtube.

Y al igual que El Santo hacía equipo en pantalla con sus rivales en el ring, con Blue Demon a la cabeza, El Diablo se verá forzado a aliarse con su mayor enemigo, Alacrán Negro. Una entente reforzada por Chica Puma, la promesa de la lucha femenina.

El Diablo y sus nuevos amigos investigarán la muerte de Sansón el Magnífico, un luchador caído en desgracia, y terminan enfrentados a un sádico millonario aficionado a la caza mayor, en una trama trepidante que recuerda a la de El malvado Zaroff.

II. Domino, cazadora de recompensas

Raúl Montesdeoca pone el foco sobre Domino, la cazarrecompensas que ejerce como sidekick de Ricardo Santos, el Tigre de plata. Experta tiradora y conductora (va a todas partes con su pick up blindada), se verá involucrada por la CIA primero y la F.I.S.T después en la búsqueda de la heredera del magnate japonés Dai Matsumoto. Los intereses comerciales se mezclan con una antigua secta de asesinos fanáticos. Y ninjas, muchos ninjas.

Con Domino al frente, tendremos un montón de tiroteos, infiltraciones en fortalezas y persecuciones a pie o motorizadas. La novelette es un recorrido por el cine de acción de los 80, que es como decir el cine de la Cannon Films, por su ritmo desenfrenado, sus explosiones y sus historias de buenos y malos sin zonas grises.

III. Sol rojo en el paraíso

Luis Guillermo del Corral pone su novelette a disposición de Juan Huevo Berto, periodista y agente del CNI, más conocido como El Capitán Centella. Un periodista-espía vestido con los colores de la UD Las Palmas que persigue la corrupción política armado con una espada ropera y una daga vizcaína.

Porque si hay un arte marcial español (además de la luchas tradicionales, la canaria la más célebre) es la Destreza, una esgrima a la que se aplican las matemáticas y la geometría. El Capitán Centella practica la Destreza Carmesí, con su propio código de honor.

No importa lo alocado e inverosímil del personaje, con ese toque esperpéntico y surreal de héroes patrios como Superlópez o Cálico Electrónico, porque no buscamos suspensión de incredulidad sino acción, bravatas, tajos y estocadas letales. Luis Guillermo del Corral proporciona a su historia una atmósfera de humor negro y caricaturesco, para denunciar de paso la corrupción rampante en el Estado español, en particular en Canarias, donde se ambienta la trama.

Donde encontrar ¡Kumite!

Las distintas novelettes de la colección pueden adquirirse en Lektu por solo dos euros cada una, en el perfil de sus respectivos autores. Todas las portadas son obra de Damián Trevo Medra.

Jorge del Río

Raúl Montesdeoca

Luis Guillermo del Corral

Xavier Marturet

Y esta canción hay que ponerla siempre:

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